30 abril 2014

48º SEMANA LITEL PIPOL

Hacía un par semanas que tenía planificando lo que iba a hacer este domingo. Sabiendo que el papi tenía que apretar en la recta final, para los exámenes, decidí irme con este "par de dos" al Rincón del Obispo (pedanía de Coria situado a tan sólo 5 kilómetros). Allí festejaban, desde el viernes, el primer festival de las flores, decorando todo el pueblo de flores elaboradas por sus habitantes.

La idea me parecía fantástica, un litel pipol floral. En mi cabeza lo imaginé muy bonito. Pero la realidad no fue tan bonita. Estos dos diablillos, sobre todo el chico, estaban con un chute de energía inyectado en vena y eran incontrolables. Para remate nos encontramos, por sorpresa, con que celebraban un festival de coros y danzas, así que la plaza del pueblo estaba abarrotada. 

Una vez allí, aparqué junto a un parque, los peques se volvieron locos y no pude moverlos en un buen rato.



Serán pocas las fotos en las que veaís a Álvaro, como os he dicho, el subidón que tenía encima no le dejaba parar ni un segundo, así que me fui a por lo más fácil, a por PABLO:


Si mirais en las gafas podréis ver un trocito de su hermano. Tuve suerte de que justo en ese momento se acercó.


Cuando se empezaron a aburrir, pude tirar de ellos y avanzar un poco y aquí están las pocas fotos que tengo con las flores. A partir de ahí el estrés me dominó.


Como podéis ver en sus gafas, la foto de Pablo es un autorretrato, su primer autorretrato. Cuando iba a disparar, se acercó y disparó. La verdad es que no ha quedado nada mal jajajaja.


Tras un ratito en la carpa, viendo el festival de coros y danzas, los peques salieron disparados al parque cercano a ella. Un parque bastante peligroso, por cierto, como veis eran de hierro, todos. El balancín tenía los bordes cortantes y oxidados y Álvaro quería subirse a cada uno de ellos. 

Pablo disfrutó de lo lindo probando todo aquello que no había probado antes, pero hubo uno que se le resistió, el que os muestro en la foto. Era como una torre alta a la que te subía y descendías por el tubo central deslizándote. Él tenía miedo y no se atrevía a intentarlo. En cuanto le ví imaginé la imagen y no dudé en captarla. 


Pero tras un rato, y después de ver como lo hacían otros niños, subió y se deslizó. Y yo pude coger la imagen protagonista de la semana, la imagen LITEL PIPOL.


Después de este momento y de haberme echado algunas carreras detrás del pequeñajo, para que no se metiera nada en la boca, para que no se subiera a ningun sitio, para que no le diesen con el balancín... Decidí irme de allí, había que cambiar de aires y conseguir un poco de paz. Pero ellos no tenían ninguna gana de partir. Al meterlos en el coche se fueron directos a los asientos delanteros, a ambos les encanta coger el volante, poner la radio, meter un cd... Y simplemente les dejé, estando ahí se acabaron las carreras. Por supuesto, hubo momentos foto:








En el momento que el papi nos avisó que le quedaba poco para terminar de estudiar, nos fuimos a Coria a buscarlo y a seguir disfrutando de lo que quedaba de domingo.

A continuación os recuerdo el blog por el que empezó este, donde además de la foto que yo he elegido esta semana, encontrareis otras 27 más de distintos fotógrafos.



23 abril 2014

47º SEMANA LITEL PIPOL

Que gustazo llegar del trabajo y poder tener tiempo, luz y buenas temperaturas para poder irnos a dar un paseo al parque que tenemos cerquita de casa.
La otra tarde, cuando llegué, los niños estaban que se subían por las paredes, deseosos de soltar su energía y sentirse libres. Le dí a elegir a Pablo el lugar donde ir, sin dudar eligió el parque de los patos. De la misma manera, yo no dudé en llevarle a mi inseparable y aprovechar a hacer unas fotillos.

Una vez allí, Pablo encontró rapidamente amiguitos con los que jugar. En las fotos no aparecen, pero estaban.


Álvaro aún no tiene edad para compartir juegos, él prefiere ir por libre, explorar, escalar, huir de su madre, comer piedras... vamos lo típico en un niño de 20 meses. Uy se me olvidaba, tambien le encanta imitar a su hermano.

En el parque, la gran atracción son los patos, ellos ayudan a mantener a los niños un ratito tranquilos. Lástima que ya queden tan pocos. Sin ellos el parque parece más triste y solitario de lo que realmente está.



En más de una ocasión os he contado la gran aficción que Pablo siempre ha tenido con los palos, pues Álvaro ha elegido otra diferente: Las piedras. No hay piedra que se cruce en su camino que no intente coger, llevársela a la boca, lanzarla...


 Para él es super divertido ver como su madre corre como una loca a quitársela de la boca. 


En un intento por cambiar de estrategia, le enseñé a utilizar las piedras con otro fin: tirarlas a la basura, como símbolo de caca, de basura que no va a la boca. La verdad es que surtió efecto, habrá que seguir repitiéndolo.



Y aquí os dejo con la foto elegida de la semana, para aparecer en el blog de LITEL PIPOL.  Llevamos casi un año y mi propósito siempre ha sido utilizar este proyecto para mejorar, buscando nuevos planos, conseguiendo fotos diferentes a las anteriormente realizadas. Es éste el motivo de la elección y aquí os dejo con ella.

 
Álvaro acaba de descubrir un nuevo juego: el escondite.  Es tan sencillo como cerrar los ojos y TA CHÁN: "No está Álvaro".


 

Aún no sabe decir muchas cosas, pero hay veces que las palabras sobran y una mirada te lo dice todo: "¿Mamá a ver si me pillas?" cuando salí a correr hacia él, intento subirse y huir.


 Del mismo modo que me gusta captar miradas que hablan, adoro fotografiar miradas perdidas, momentos en los que su imaginación, su pensamiento les domina. Seguro que más de una vez habéis visto estas miradas en un niño y os habéis preguntado que estaría pensando. Yo muchas veces.


Y con esta foto y un bizcocho hasta el miércoles a primera hora de la mañana. Gracias por visitarme y dedicar tu tiempo a ver mi trabajo.

16 abril 2014

46º SEMANA LITEL PIPOL

El fin de semana del 4, 5 y 6 de abril, se celebró en Pescueza la 7º edición del festival más pequeño del mundo: EL FESTIVALINO. Pescueza es un pueblecito muy pequeño de 169 habitantes, situado a 20 km de Coria. A los que no sois de esta zona, quizás os suene más Cachorrilla, que era el pueblo de Benito, el personaje de la serie televisiva "Manos a la obra". Entre Cachorrilla y Pescueza hay poco más de 2 km de distancia, así que se puede ir perfectamente andando.

Si queréis saber más sobre este festival, os dejo el enlace de su web: PINCHA AQUÍ.

Con lo cerquita que lo tenemos, no habíamos encontrado nunca la ocasión de ir a conocerlo, esta vez no lo dudé. El domingo, el papi quería aprovechar a estudiar, así que yo sola me cogí a los peques y a la cámara (como no) y sin mucha planificación me puse en carretera y allá que nos fuimos. 

Las fotos que os muestro esta semana, no son fotos en las que haya buscado perfeccionar mi técnica, ni buscado planos nuevos, ni son de concurso. Simplemente cuentan una experiencia: El primer concierto, el primer festival que viven Pablo y Álvaro.

Y para empezar a enseñaros os diré que más de la primera media hora que estuvimos allí, tuve a Álvaro cogido. No le gustó demasiado la música tan alta, las vibraciones que sentía le tenían asustado y no se despegaba de mi, imposible. Menos mal que, de los dos únicos bancos que había, pude ir a sentarme en uno. Poco a poco se fue acostumbrando y pudimos e iniciamos el despegue:

De esta fase pasamos a la de ir cogiendo distancia. La búsqueda de flores nos vino genial para conseguirlo. Mientras Pablo se juntó con varias niñas de Coria y disfrutó un montón.
Álvaro continuaba trayéndome flores, cada vez más lejanas.
La mañana empezó fresquita y nublada, e inevitablemente tenían que llevar los abrigos. Pero a eso de las 12:30h. se despejó y el sol calentaba muchísimo. En más de una ocasión se pelearon por el agua. Éste es uno de esos momentos.

Como veis en la foto, el ambiente iba siendo cada vez mejor. El campo de fútbol se iba llenando y el peque parecía haberse acostumbrado a la música ochentera que sonaba. 
La cara de esta foto es el resultado de la lucha con su big brother, ser el pequeño a veces es duro.
A la 13:00 h. Pablo estaba hambriento, no había querido desayunar y tras echarse unas carreras su cuerpo le pedía comida. Suerte que había un puesto de hamburguesas y allá que nos plantamos.
Ir sola a estos sitios, con niños tan pequeños, es un poco agobiante, hay que admitirlo. Pero ahora viendo las fotos, olvidando calores, cansancio: REPETIRÍA. Al año que viene con una neverita, una manta para sentarse en el suelo y con el papi.
Pablo se pidió una hamburguesa con patatas fritas y Álvaro le ayudó a comérsela.


Las patatas estaban muy calientes, recien sacadas de la freidora, así que tocó soplarlas:
Cuando terminaron de comer se entretuvieron con el engache del remolque del chiringuito.
Después jugaron con los juguetes que había traído una mamá. Hicieron comiditas con la hierba, buscaron nuevas funciones para los utensilios, siguieron corriendo...
 Y mientras tanto, cuando me dejaban, yo escuchaba el concierto. A estas alturas ya había empezado el de Paula Rojo, artista invitada este año.

 Ellos seguían a su rollo, como muchos de los que estaban allí. Sin importarles la música, la gente... disfrutaban de su momento, su espacio, su libertad, por eso y porque resume perfectamente nuestro paso por El Festivalino, esta semana la foto elegida para Litel Pipol es ésta:

Os animo a visitar el Festival cargado de actividades: magia, música, plantación de árboles, teatro, excursiones, artesania....
Por supuesto, también a pasar por el blog de Litel Pipol y ver todas las fotitos juntas:

09 abril 2014

45º SEMANA LITEL PIPOL

Lo que iba a ser una sesión "de cuento" en el jardín botánico de Coria,  con rincones muy bellos, mucha vegetación colorida... se tornó en una sesión bajo el paraguas. Pero como me gusta ver siempre el lado positivo de las cosas, pues seguimos adelante con las fotos e hicimos todo más improvisado, según surgía.

Esta sesión tuvo lugar hace dos fines de semana. Desde el viernes hasta el domingo no paró de llover practicamente nada. Y viendo que se me echaba el tiempo encima y no iba a tener tiempo, por el trabajo que me esperaba esa semana, tuvimos que arriesgar y ver que salía. Entre llovizna y llovizna, pude sacar algunas tomas y aquí os las traigo:

Todo empezó junto al protagonista de la semana. Pablo refugiando a su hermano, bajo él, de las gotitas que caían:


El paraguas es un juguete para los niños, ¡Que levante la mano al que no le haya gustado de pequeño!. Os podéis imaginar lo difícil que fue quitárselo un rato para a hacer fotos sin él.



Me encantan esos gestos robados y naturales, y si encima los dos están haciendo pedorretas a la vez, pues fantástico.

Aunque el terreno estaba empantanado en muchos sitios, nos lo recorrimos entero y Pablo colaboró para conseguir imágenes como ésta.


 El paraguas no podía faltar en la foto elegida para Litel Pipol esta semana. Había que hacer algo divertido para que Pablo siguiese participando. Se me ocurrió que corriese, con paraguas en mano, hacia la cámara. En la gran mayoría de las fotos está haciendo tonterías, gestos, burlas... Pero cuando vi la siguiente, supe que iba a ser mi preferida de hoy.




A éste me lo roba una agencia de modelos cualquier día:


 Pablo y sus incondicionales palos. Voy a tener que hacerle un albúm, con la cantidad de fotos que le tengo hechas con palos en las manos. 



Y para terminar, una foto familiar, que hacía mucho que no nos hacíamos una todos juntos.


Como siempre, y para que no se pierda la costumbre, os dejo el enlace de Litel Pipol. Allí encontraréis 27 fotografías, además de la mía, de los pequeños de la casa.